Entender la diferencia entre SLU o autónomo es esencial a la hora de escoger la mejor forma legal para tu negocio. Con esta guía sabrás en qué se basa cada opción, sus características, beneficios, diferencias y requisitos legales.

Contenido

¿Qué es un autónomo o una SLU? 

Un autónomo es una persona física que desarrolla una actividad económica por cuenta propia y asume de forma directa e ilimitada la responsabilidad sobre su negocio conforme al artículo 1 de la Ley 20/2007.

Por su parte, una Sociedad Limitada Unipersonal (SLU) es una sociedad de responsabilidad limitada con un único socio. Posee personalidad jurídica propia como la Sociedad Limitada, distinta de la persona física titular. Su responsabilidad queda circunscrita al capital aportado y se rige por la Ley de Sociedades de Capital (Capítulo III del Título I, arts. 12 y 13).

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¿Cómo constituir una SLU o darse de alta como autónomo?

La constitución de una SLU y el alta como autónomo responden a procedimientos jurídicos distintos: 

Trámites para darse de alta como autónomo

El inicio de actividad como autónomo requiere dos trámites esenciales:

  • Presentar el Modelo 036 ante la AEAT, comunicando la actividad económica, los epígrafes del IAE y el régimen fiscal aplicable.
  • Darse de alta en el RETA a través de la Tesorería General de la Seguridad Social.

Trámites para la constitución de una SLU

La creación de una SLU sigue estos pasos:

  1. Redacción de estatutos y otorgamiento de escritura pública ante notario.
  2. Inscripción en el Registro Mercantil.
  3. Aportación del capital social mínimo (1 € con obligaciones adicionales, según Ley 18/2022).
  4. Presentación del Modelo 036 para su alta censal.

Diferencias clave entre autónomo y SLU

Las figuras de autónomo o SLU presentan diferencias estructurales en responsabilidad, gestión y modelo jurídico, las cuales se resumen en la siguiente tabla:

CriterioAutónomoSociedad Limitada Unipersonal
Responsabilidad jurídicaIlimitada; responde con todo su patrimonio conforme al art. 1911 del Código CivilLimitada al capital aportado según la Ley de Sociedades de Capital
Naturaleza jurídicaPersona física que actúa en nombre propioPersona jurídica independiente, con un único socio
Flexibilidad operativaTrámites reducidos y gestión directa sin estructura mercantil formalMayor formalidad en la toma de decisiones y funcionamiento societario
Modelo de gestiónNo requiere de órganos sociales; la dirección recae exclusivamente en el titularDebe cumplir con la estructura societaria: escritura, estatutos y obligaciones mercantiles
Obligaciones contablesLibros de registro según el régimen fiscal aplicable (estimación directa o módulos)Contabilidad completa y formulación de las cuentas anuales conforme al Código de Comercio
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Obligaciones fiscales y contables del autónomo o de la SLU

Las obligaciones tributarias y contables difieren notablemente entre el autónomo o la SLU:

Impuestos principales

El autónomo tributa en el IRPF según la Ley 35/2006, aplicando estimación directa (ingresos menos gastos deducibles) o, cuando proceda, estimación objetiva. La SLU tributa en el Impuesto sobre Sociedades, conforme a la Ley 27/2014, aplicando tipos fijos sobre su base imponible. Ambos deben presentar las obligaciones correspondientes al IVA.

Contabilidad y libros obligatorios

El autónomo debe llevar los libros de registro exigidos por su régimen fiscal (ingresos, gastos y bienes de inversión en estimación directa; obligaciones documentales básicas en estimación objetiva).

La contabilidad de la SLU está sujeta al Código de Comercio y al Plan General de Contabilidad: libro diario, libro de inventarios y cuentas anuales, y depositar estas últimas en el Registro Mercantil.

Costes de gestión y obligaciones documentales

La gestión del autónomo suele implicar costes reducidos, ya que las obligaciones formales son más simples. En el caso de la SLU, al exigir contabilidad completa, legalización de libros, depósito de cuentas y cumplimiento societario, se necesita una gestión más estructurada con costes administrativos superiores.

Ventajas comparadas entre la SLU o el autónomo

La decisión sobre si es mejor ser autónomo o formar una SLU depende del tipo de actividad que realices, la estructura necesaria y su proyección económica:

AspectoVentajas de la SLUVentajas del autónomo
Marco jurídicoResponsabilidad limitada al capital aportado según la LSCResponsabilidad directa sin estructura societaria, con trámites iniciales mínimos
FiscalidadTipo fijo en el IS, útil cuando los beneficios son elevados y establesTributación por IRPF, adecuada en ingresos reducidos o variables
Imagen profesionalMayor solidez ante clientes corporativos y entidades financierasRelación más directa y personal en actividades profesionales individuales
Estructura y organizaciónContabilidad completa y mayor capacidad para crecer o incorporar personalFlexibilidad operativa sin necesidad de órganos sociales ni trámites complejos
Adecuación a la actividadIdónea cuando existe riesgo patrimonial, inversión inicial o contratos relevantesPreferible en actividades de bajo riesgo o con inicio inmediato
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Financiación, ayudas y credibilidad del autónomo o de la SLU

La forma jurídica influye en cómo se valora la solvencia del negocio y en la percepción profesional ante terceros.

Acceso a financiación y subvenciones

Para un autónomo la concesión de crédito suele apoyarse en garantías personales y en la capacidad individual de pago según su solvencia personal, ingresos declarados e historial reflejado en la CIRBE.

En la SLU, la financiación se analiza principalmente a partir de la contabilidad mercantil, los estados financieros y las cuentas depositadas en el Registro Mercantil. Aun así, los bancos pueden exigir avales del socio único. 

Imagen profesional y confianza del cliente

Al hablar de la imagen profesional, el autónomo proyecta una relación directa y sencilla, adecuada para actividades de menor escala. 

La SLU, por su parte, transmite formalidad y continuidad gracias a sus obligaciones contables y registrales, lo que refuerza su credibilidad ante clientes corporativos y entidades financieras.

¿Cuándo es mejor elegir entre autónomo o SLU?

La elección entre SLU o autónomo depende del riesgo asociado a la actividad, del tipo de cliente y de la estructura necesaria para operar de forma eficiente.

Situaciones donde es mejor ser autónomo

Ser autónomo resulta adecuado cuando la actividad es sencilla. Es útil en servicios profesionales directos, proyectos con ingresos moderados o cuando se necesita iniciar la actividad de manera inmediata.

Sectores donde la SLU aporta mayor seguridad

La SLU es preferible si existen riesgos patrimoniales relevantes. Su personalidad jurídica propia permite separar patrimonio y facilita el acceso a operaciones con mayor exigencia mercantil.

Criterios prácticos para decidir entre SLU o autónomo

Si se espera crecimiento, financiación o contratos de gran envergadura, la SLU ofrece mayor seguridad jurídica y organización. Cuando la actividad es simple, con ingresos fluctuantes y poca necesidad de estructura, el régimen de autónomo suele ser suficiente.

¿Cómo pasar de autónomo a SLU?

El cambio de autónomo a SLU implica crear una nueva entidad con personalidad jurídica propia. El proceso es sencillo si se siguen los pasos legales y censales correspondientes:

  1. Constituir la SLU: crear la escritura pública de constitución e inscribirla en el Registro Mercantil.
  2. Dar de alta la SLU en Hacienda: presentar el Modelo 036 para comunicar el inicio de actividad.
  3. Causar baja como autónomo: declarar el cese de la actividad mediante el Modelo 036, ajustando la situación censal del titular.
  4. Traspasar la actividad a la SLU: aportar a la sociedad los bienes y derechos afectos, siguiendo las reglas de valoración del IRPF. Actualizar contratos, facturación y datos de clientes y proveedores.
  5. Adaptar las obligaciones contables y fiscales: la SLU pasa a tributar en el Impuesto sobre Sociedades y debe llevar contabilidad mercantil conforme al Código de Comercio.

FAQ

¿Es más fácil acceder a licitaciones públicas siendo autónomo o teniendo una SLU?

Ambas figuras pueden presentarse, pero la SLU ofrece mayor solidez documental y contable, lo que suele encajar mejor con los criterios formales exigidos en la contratación pública.

¿Necesito una SLU para gestionar un ecommerce?

No es obligatorio. Un autónomo puede operar un ecommerce sin limitaciones legales, siempre que cumpla sus obligaciones fiscales y de protección al consumidor. La SLU es útil cuando se desea limitar la responsabilidad o proyectar mayor formalidad.

¿Puede una SLU contratar trabajadores igual que una empresa con varios socios?

Sí, una SLU tiene la misma capacidad de contratación que cualquier sociedad limitada, independientemente del número de socios.

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