El ciclo de vida de un producto es un concepto fundamental en la gestión empresarial, puesto que describe las distintas etapas por las que pasa un producto desde que se produce hasta su retirada del mercado. En este texto te vamos a explicar todo lo que debes saber sobre este concepto, además de las estrategias para optimizar el ciclo de vida del producto.

Contenido

¿Qué es el ciclo de vida de un producto?

El ciclo de vida de un producto hace referencia a las fases por las que pasa un producto desde su creación hasta que deja de ser relevante o se retira de forma definitiva del mercado. El ciclo de vida de un producto lo viven tanto pequeñas y medianas empresas como grandes corporaciones.

Las etapas del ciclo de vida de un producto son el desarrollo, la introducción, el crecimiento, la madurez y el declive. Cada una de estas fases tiene sus retos y oportunidades para la PYME o gran empresa en cuestión.

Gracias al ciclo de vida, las empresas pueden tomar decisiones estratégicas, así como ajustar los precios, hacer campañas de marketing, mejorar el producto en sí o replantear toda la distribución.

Una de las ventajas que tiene el ciclo de vida de un producto es que proporciona a las empresas información suficiente para gestionar los recursos de forma más eficiente. Y es que, gracias a este, pueden anticiparse a los cambios en la demanda, lo que genera innumerables oportunidades de negocio.

Igualmente, es necesario que las empresas sepan en qué etapa del ciclo se encuentra su producto. Así, podrán realizar todas las modificaciones que sean necesarias, lo que ayudará a potenciar sus ganancias.

¿Cuáles son las diferencias en el ciclo de la vida de un producto físico vs un servicio digital?

Las diferencias entre el ciclo de vida de un producto físico y el de un servicio digital son grandes, sobre todo debido a las características inherentes de cada uno.

Los productos físicos acostumbran a tener una producción tangible, puesto que requiere que se hagan inversiones en manufactura, distribución y mantenimiento. Esto puede hacer que el ciclo de vida sea más largo y, a su vez, más complicado, ya que depende mucho de la demanda y de su logística. Por ejemplo, en las empresas que se dedican a la fabricación de coches, como es el caso de SEAT, los vehículos tienen que ser producidos, distribuidos y mantenidos. Esto quiere decir que las fases de introducción y crecimiento son más largas, aunque también aumenta el riesgo de estancamiento en la madurez.

Por su lado, los servicios digitales, como pueden ser aplicaciones móviles o herramientas para otros propósitos, tienen un ciclo de vida que se considera más flexible y dinámico. Esto se explica porque la innovación es una parte importante de ellos y que pretende que su relevancia se extienda. Sin embargo, esto tiene un contrapunto negativo, pues los servicios digitales pueden quedar obsoletos en menos tiempo debido a los avances tecnológicos constantes.

Ciclo de la vida de un producto: Etapas detalladas y sus implicaciones

El ciclo de vida de un producto tiene varias etapas que son el desarrollo, la introducción, el crecimiento, la madurez y el declive. Cada una de ellas tiene sus propias oportunidades y desafíos. A continuación las vamos a conocer con más detalle.

Desarrollo: El proceso inicial de diseño y conceptualización

El desarrollo es la primera etapa del ciclo de vida de un producto donde se inicia la conceptualización del mismo y su diseño. En esta fase el producto o servicio es solo una de las ideas de negocio que debe ser aprobada antes de que se introduzca en el mercado. Este proceso incluye la investigación de mercado, así como el análisis DAFO, la identificación de necesidades y la creación de prototipos si fuera necesario.

Generalmente, en este punto las empresas trabajan con el MVP (minimum viable producto). Se trata de un producto inicial que tiene las características mínimas para ver cómo responden los consumidores a este y así obtener las primeras opiniones sobre el producto o servicio.

Esta fase es ideal para las empresas que buscan minimizar los riesgos antes de invertir grandes recursos para iniciar la producción a gran escala. En función de las primeras respuestas que da el mercado, adaptan los cambios necesarios para conseguir un producto que encaje con las necesidades de los consumidores.

Introducción: Llegada del producto al mercado

En esta fase del ciclo de la vida de un producto este se lanza al mercado y empieza a ser conocido por parte de los consumidores. Esta etapa se caracteriza por tener una alta inversión en marketing, además de poner todos los recursos necesarios para que se genere conciencia de marca.

Las ventas en esta fase suelen ser bajas, puesto que los clientes potenciales no conocen el producto. Es por eso que el margen bruto es bajo debido a los costes iniciales de desarrollo y distribución.

Durante la fase de introducción, las empresas tienen que estar preparadas para realizar todos los ajustes necesarios a su producto o servicio digital en función de las críticas y comentarios que den los primeros compradores o usuarios. Además, este periodo es muy importante para captar los primeros consumidores y generar confianza alrededor del producto.

Crecimiento: Más ventas y mejor aceptación en el mercado

El crecimiento se da cuando el producto o servicio digital empieza a ser aceptado por una mayor parte del mercado. Durante esta fase se produce un aumento de las ventas. Al mismo tiempo, la competencia empieza a darse cuenta de la existencia del producto. Es muy importante que las empresas pequeñas y medianas administren bien sus principales ratios financieros para asegurar una gestión eficiente de sus recursos. De lo contrario, pueden ver cómo todo el plan de empresa sale perjudicado durante esta fase.

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Es en este momento cuando los inversores potenciales pueden ver una oportunidad de crecimiento. Esto se traduce en un financiamiento extra que puede ampliar la producción y mejorar el producto.

Madurez: Estabilidad, pero más competencia

En esta fase, el producto o servicio digital alcanza la máxima penetración en el mercado. Se trata de un momento en que las ventas empiezan a estabilizarse. Además, se produce un aumento de la competencia.

En la madurez, las empresas deben empezar a trabajar la fidelización y la diferenciación para mantener su cuota de mercado que han ganado en las etapas anteriores. Por eso, la percepción de la marca es fundamental. Para ello, las empresas tienen que crear relaciones duraderas con los consumidores.

En esta fase se tienen que tomar decisiones que serán clave para alargar la vida útil del producto. Por ejemplo, si es posible, se puede rediseñar para adaptarlo a las necesidades actuales, o añadir nuevas funciones que permitan mantener el interés de los consumidores. Esto es algo que resulta más fácil en servicios digitales porque, mediante actualizaciones de software, se pueden añadir características sin tener que hacer un nuevo servicio.

Lo bueno de esta fase es que los costes de producción acostumbran a disminuir, lo que ayuda a mejorar el margen bruto.

Declive: Menos demanda y relevancia del producto

En la última fase del ciclo de vida de un producto este entra en declive cuando la demanda disminuye. Las razones pueden ser varias, como la obsolescencia tecnológica, el cambio de preferencias del consumidor o la aparición de nuevos productos en el mercado. Es un momento en que la empresa tiene que evaluar si retira el producto de circulación o intenta renovarlo para recuperar el interés de los consumidores.

Aunque es posible que el producto o servicio digital aumente su atractivo tras la renovación, no deja de ser una jugada arriesgada, ya que generalmente la competencia tiene alternativas que son más apetecibles para los consumidores. Es decir, puede sobrevivir un tiempo más, pero, a la larga, acabará en gran medida olvidado.

Análisis del ciclo de vida de un producto

Para evaluar el ciclo de vida de un producto, se acostumbran a utilizar varias herramientas, como, por ejemplo, la matriz BCG y el análisis DAFO. Vamos a conocerlas con más detalle en las próximas secciones.

Matriz BCG

La matriz BCG es una herramienta de análisis estratégico que se utiliza para evaluar el portafolio de productos o negocios de una empresa. Se desarrolló a partir de 1968 por parte del grupo Boston Consulting Group. Uno de sus principales objetivos es el de ayudar a las empresas a tomar decisiones sobre dónde asignar recursos, además de ver cómo maximizar el crecimiento y la rentabilidad.

Esta matriz se basa en dos dimensiones clave que son:

  • Tasa de crecimiento del mercado: Indica el ritmo al que está creciendo el mercado en el que opera el servicio o el producto.
  • Participación relativa de mercado: Se encarga de medir la cuota de mercado de un producto o negocio con la mayor competencia que puede haber en este mercado.

Estas dos dimensiones generan cuatro categorías que dividen los productos o servicios dentro del portafolio de la empresa. Estas son:

  • Estrellas: Son productos o servicios que tienen una alta participación en el mercado y se encuentran en expansión. Es el momento en que tienen más potencial de crecimiento, pero también puede ser que requieran de una fuerte inversión.
  • Interrogantes: Se trata de productos o servicios que tienen un porcentaje bajo de participación de mercado, pero que se encuentran en un mercado que crece mucho. Es decir, tienen potencial de crecimiento, pero necesitan una inversión para aumentar su cuota de mercado.
  • Vacas lecheras: Son productos o servicios que tienen una participación alta en el mercado. Sin embargo, el mercado tiene un bajo crecimiento. Son productos que generan mucho flujo de caja para la empresa. Además, la inversión puede ser mínima, puesto que el mercado ha llegado a su punto de madurez.
  • Perros: Son servicios y productos que tienen una participación mínima de mercado, además de crecer poco. Son productos que no se consideran rentables y, asimismo, tienen la capacidad de generar pocas ganancias. Es normal que las empresas traten de deshacerse de estos.

En la siguiente tabla vamos a ver las dimensiones y categorías para entender mejor cómo se divide el ciclo de vida de un producto con la matriz BCG:

 Fase ciclo de ventasParticipación en el mercadoPotencial de crecimiento
InterroganteLanzamientoBajaAlto
EstrellaCrecimientoAltaAlto
VacaMadurezAltaBajo
PerroDecliveBajaBajo

La matriz BCG es una herramienta muy útil para analizar qué inversiones realmente importan y ver cómo gestionar el ciclo de vida de los servicios y productos.

Análisis DAFO

El análisis DAFO es una herramienta que permite ver de forma estratégica cómo se encuentra la situación, tanto interna como externa, de una empresa. Las principales áreas que analiza son:

  • Debilidades: Se trata de ver cuáles son los factores internos que pueden limitar el rendimiento de una empresa. Puede que haya una asignación de recursos insuficiente o que el personal tenga poca experiencia.
  • Amenazas: Se trata de cualquier factor externo que puede afectar de forma negativa a la empresa. Los principales que se tienen en cuenta son la competencia, los cambios en el mercado o crisis económicas.
  • Fortalezas: Son factores internos que pueden dar ventajas a la empresa, como la buena reputación, el tener los recursos suficientes y el contar con los últimos avances tecnológicos.
  • Oportunidades: Son factores externos que pueden beneficiar de forma significativa a la empresa. Estos pueden ser nuevos mercados para poner los productos o servicios, cambios favorables en la industria y avances tecnológicos.

El análisis DAFO permite a las empresas identificar cuáles son las áreas que deben mejorar, además de ver las oportunidades para aprovechar y las amenazas que deben combatir.

¿Qué factores pueden afectar el ciclo de vida de un producto?

El ciclo de vida de un producto se encuentra influenciado por varios factores que pueden acelerar o frenar su evolución en el mercado. Los principales son:

  • Innovación tecnológica: Los avances tecnológicos pueden hacer que un producto quede obsoleto de forma rápida. Por ejemplo, nuevas versiones de los servicios o productos pueden reemplazar a los anteriores, con lo que se acorta su ciclo de vida.
  • Cambios en las preferencias del consumidor: Los gustos y preferencias de los consumidores pueden cambiar y, como consecuencia, el producto ya no interesa más y se reduce la demanda.
  • Competencia: Nuevos competidores en el mercado con productos parecidos con mejoras pueden afectar de forma negativa la cuota de mercado.
  • Saturación del mercado: Si hay demasiados competidores, algunas marcas pueden tener problemas para crecer hasta la madurez. Solo las que tienen los recursos necesarios pueden afrontar esta situación.
  • Condiciones económicas: Algunos factores como la inflación y las recesiones pueden afectar la capacidad de compra de los consumidores.
  • Estrategias de marketing: Las campañas de marketing pueden hacer más larga la vida de un producto. Asimismo, la falta de estas puede hacer que nadie sepa que la mercancía existe.
  • Legislación: Los cambios en las leyes y normativas, así como los estándares de seguridad, pueden afectar a la producción, distribución y venta del producto, lo que a la larga puede acortar su vida.

Todos estos factores contribuyen a determinar el tiempo que un producto puede mantenerse viable en el mercado.

Ciclo de la vida de un producto: Ejemplos de éxito

Un ejemplo de ciclo de vida de un producto es Zara, una de las empresas españolas más grandes. Zara, que forma parte de Inditex, siempre ha conseguido gestionar de forma más eficiente el ciclo de vida de sus productos mediante su modelo de negocio basado en la moda rápida.

La empresa introduce de forma constante nuevos diseños en sus tiendas, lo que asegura que sus productos pasen las fases de introducción y crecimiento de forma rápida, puesto que se aprovechan de la demanda inmediata. Durante la fase de madurez, la empresa adapta sus colecciones a las tendencias actuales debido a su rápida respuesta a los cambios que se producen en el mercado.

Otro aspecto que destacar de Zara es que sabe cómo gestionar la etapa de declive de forma eficiente. Lo que hace es reducir o retirar los productos que no son populares y lanza de forma rápida nuevos productos para que el ciclo se mantenga constante.

Todo lo anterior ha sido clave para el éxito de la empresa, que no solo tiene una gran presencia en España, sino en todo el mundo.

Ciclo de vida de un producto: ¿Cómo extender la vida del producto?

Extender el ciclo de vida de un producto es importante para maximizar el retorno de inversión y mantener su relevancia dentro del mercado. Algunas de las estrategias que pueden hacer las empresas son:

  • Innovación continua: Una forma efectiva para mantener el interés de los consumidores es añadiendo nuevas características y mejorando el producto. Por ejemplo, se pueden introducir actualizaciones en una aplicación que ayuden a evitar su declive.
  • Reposicionamiento: Es una estrategia parecida a la anterior, pero en vez de mejorarlo o añadir nuevas características, lo que se hace es cambiar la percepción de este para atraer nuevos consumidores. Por ejemplo, se puede ajustar el precio o enfocarse en una audiencia distinta.
  • Ampliación de la línea de productos: Ofrecer variaciones o complementos del original puede ayudar a alargar la vida.
  • Estrategias de marketing: Campañas de marketing y promociones especiales ayudan a mantener el interés.
  • Expansión a otras regiones: Siempre que sea posible, no es mala idea introducir el servicio o producto a otros mercados, ya sean dentro del país o internacionales. Esto puede abrir nuevas oportunidades alargando su vida.

Gracias a estas estrategias las empresas pueden prolongar el ciclo de vida de un producto, sin importar que ya haya alcanzado su madurez.

Etapas del ciclo de vida de un producto: ¿Cómo gestionar cada fase?

Como hemos visto, el ciclo de vida de un producto tiene 5 fases, aunque hay 4 que son las más importantes: introducción, crecimiento, madurez y declive. Con el fin de gestionar todas las etapas de forma exitosa, seguidamente explicamos qué se puede hacer en cada una de ellas:

  • Introducción: En esta fase es muy importante invertir en publicidad y marketing para crear conciencia en los consumidores. También es un momento clave para la empresa, ya que tiene que controlar los costes de producción y distribución, que al principio suelen ser altos.
  • Crecimiento: En esta etapa es importante que la empresa asegure una distribución eficiente y expanda su presencia en el mercado. Por ejemplo, estrategias de diferenciación y mejora de calidad son muy importantes para que se mantenga una ventaja competitiva.
  • Madurez: Durante esta fase la competencia es fuerte, por lo que es necesario implementar estrategias de fidelización, además de innovar el producto y ajustar los precios para que este mantenga la cuota de mercado.
  • Declive: En esta etapa se debe analizar si tiene sentido retirar el producto, reposicionarlo o si se pueden encontrar otros segmentos en el mercado que ayuden a prolongar su vida útil.

En definitiva, una gestión óptima ayuda a que el ciclo de la vida de un producto sea en todas sus fases relevante y rentable en el mercado.

FAQ

¿Cómo influye la percepción del consumidor en las distintas etapas del ciclo de vida del producto?

La percepción de los consumidores es muy importante durante el ciclo de vida de un producto. Por ejemplo, en las primeras etapas es importante crear conciencia de su existencia. En etapas más avanzadas es necesario hacer creer a los consumidores que todavía lo necesitan.

¿Qué errores comunes cometen las empresas al analizar el ciclo de vida de sus productos?

Uno de los problemas más comunes es que no analizan todos los factores que se deben tener en cuenta. Por eso, es necesario que utilicen herramientas como la matriz BCG o el análisis DAFO para tener en cuenta todo.

¿Cómo gestionar el ciclo de vida de productos en mercados altamente volátiles?

En los mercados muy volátiles es necesario analizar todos los datos de este, para ver si, ante tanta volatilidad, se crea alguna tendencia que ayude a transitarlos. Además, escuchar lo que quieren los consumidores también es muy importante.

¿Cómo afectan las decisiones de distribución al ciclo de vida del producto?

En productos físicos la distribución es fundamental. Cualquier decisión puede afectar de forma negativa o positiva en el ciclo de vida. Por ejemplo, recursos insuficientes pueden causar que la vida de este se acorte.

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